El seguro decenal, ese gran desconocido

En no pocas ocasiones, en la práctica forense nos encontramos con reclamaciones judiciales por responsabilidad civil contra un asegurador que lo que tiene suscrito es un seguro decenal.

Derivado de lo anterior, los juzgadores han tenido que hacer, no ya malabarismos, sino contorsiones, para que aquellos litigios no acaben con una demanda de responsabilidad civil por negligencia profesional del abogado y del perito que firmó el dictamen en el que se basaba aquella demanda.

Y ello es porque se pretende reclamar por responsabilidad civil de cualesquiera operadores que intervienen en el proceso constructivo y,  contra el asegurador decenal como garante de la responsabilidad civil de aquellos.

Por ello, intentaremos arrojar algo de luz al seguro decenal, tantas veces criticado por desconocido.

Es correcto afirmar que por méritos del artículo 1591 del Código Civil, los responsables de los daños en una construcción son el arquitecto y el contratista.

Y si bien es cierto que la Ley de Ordenación en la Edificación (LOE), no deroga el artículo 1591CC, no podemos dejar de lado que en el proceso constructivo intervienen distintos operadores, amén de los arquitectos y contratistas, por lo que habrá que tener en cuenta la delimitación dada en la LOE, tanto de la función de todos ellos, como, por ende, su responsabilidad.

¿Qué es el seguro decenal? ¿Por qué se confunde con el seguro de RC de los profesionales de la construcción?

El seguro decenal, no es un seguro de responsabilidad civil, sino que es un seguro de daños materiales ocasionados por vicios y defectos de la construcción.

La clara distinción entre el seguro decenal y el seguro de responsabilidad civil está en la propia LOE, donde, aun siendo obligatorios ambos para todos los profesionales de la construcción, uno está regulado en el artículo 17 y el otro en el 19 así como en la Disposición Adicional Segunda.

Pero se les confunde, -dejando de un lado el desconocimiento general que hay sobre el seguro decenal-, porque garantizan algunas veces el mismo bien, pero no el mismo riesgo.

Pero hay que destacar que el seguro decenal, no cubre daños que no sean derivados de vicios ocultos; tampoco cubre daños que no sean derivados de defectos constructivos, y solo cubre daños materiales en la edificación.

¿Qué elementos diferenciadores tiene el seguro decenal respecto del seguro de responsabilidad civil? A nuestro entender son varios, destacando ahora los principales:

  • Elementos objetivos

El seguro de responsabilidad civil se configura como una garantía ante casos de impericia o incluso negligencia.

De otro lado, el seguro decenal tiene una doble naturaleza, una de seguro de daños materiales y otra como seguro de caución.

  • Elementos subjetivos

El seguro de RC de los profesionales que intervienen en el proceso constructivo, garantiza los daños que pudieren ocasionar “frente a los propietarios y los terceros adquirentes de los edificios o parte de los mismos”.

Está obligado a contratar un seguro de RC profesional, todo aquél que intervenga en el proceso constructivo.

Y podrá reclamar contra aquél, el propietario del inmueble, el resto de operadores constructivos (generalmente por repetición), y cualesquiera perjudicados, como una comunidad de propietarios, una administración, etc.

De otro lado, en el seguro decenal, el tomador es el promotor de la construcción, pero el asegurado es cualquier propietario del inmueble, con independencia de las transmisiones que del mismo se hayan dado, siendo éste el único legitimado para reclamar el perjuicio al asegurador decenal.

  • Elementos cuantitativos.

En el marco de la responsabilidad civil de cualesquiera operadores que intervienen en el proceso constructivo, éstos responderán por el total de los daños que produzcan, incluidos los personales, y patrimoniales, que incluyen los muebles, el lucro cesante, daño emergente, etc.

Por lo general, las pólizas de RC vienen garantizando sumas aseguradas de máximos, siendo muy habitual el aplicar franquicias. En el marco del seguro decenal, se establece como suma asegurada el valor total del inmueble, el cual tiene el valor “100%”.

A cada parte del inmueble, se le establece un porcentaje del total del inmueble, el cual se establece en función de la importancia de la parte.

Es decir, si valor del inmueble es 100.000 euros, siendo este importe el 100%, y si las ventanas, son un 10% del total de la suma asegurada, la suma asegurada para las ventanas será de 10.000 euros.

Si los elementos dañados son las ventanas, las puertas, instalación eléctrica, etc., habrá que sumar los porcentajes de cada parte, y aplicarlo sobre el valor del inmueble en su conjunto.

Y si los daños de las partes dañadas superase el 100%, siempre se indemnizará como máximo el valor de la cosa en su conjunto, y no el de la suma de las partes.

Es decir, no se indemnizará por el total del daño sufrido, sino por el importe correspondiente en función de la suma asegurada.

Así pues las pólizas de seguro de decenal tienen una tabla de valores y porcentajes que se proyectan sobre el valor del inmueble; valor del inmueble que determina el tomador de la póliza en su contratación, y no es valorado conforme la totalidad de los daños.

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