Declaraciones ambientales de productos prefabricados de hormigón: una iniciativa sectorial de Andece para contribuir al objetivo de los EECN

Figura 2. Los paneles prefabricados de hormigón como elementos clave en las fachadas, tanto a nivel de eficiencia energética (elevada inercia térmica) como otras consideraciones medioambientales (nulos residuos, mayor velocidad de ejecución y menor consumo energético asociado).

Los requisitos que deben satisfacer los EECN se concentran en su diseño, construcción y operación. Sin embargo, no se atiende igual a la incidencia que provocan los materiales de construcción con que se construyen. Andece, como asociación española de los fabricantes de prefabricados de hormigón, ha realizado 6 DAP sectoriales a fin de encaminar a las empresas ante la creciente imposición de criterios de construcción sostenible, que establecen la eficiencia energética como la categoría más importante en la evaluación; y conocer el estado actual de los impactos ambientales medios, a fin de establecer mejoras dentro de las plantas de prefabricados, especialmente en lo relativo a la optimización de consumos energéticos y de materiales.

Los materiales de construcción juegan un papel crucial en el comportamiento energético de los edificios, así como en la salud de sus ocupantes y en los impactos ambientales que conllevan.
A medida que ha ido incrementándose la conciencia ambiental en la sociedad, las empresas se han dado cuenta de la enorme importancia de evaluar cómo afectan sus actividades al medio ambiente. Ante esta creciente demanda, las empresas deben responder ofreciendo productos más ecológicos, empleando procesos de producción “más limpios”. Una de las herramientas que se pueden aplicar para mejorar los productos y los procesos es el Análisis de Ciclo de Vida (ACV), siendo el soporte de las declaraciones ambientales de producto (DAP).

Se define Ciclo de Vida (CV) como el conjunto de etapas de un producto, desde la extracción y procesamiento de las materias primas, la producción, comercialización, transporte, uso y mantenimiento, hasta la gestión final cuando llega al fin de su vida útil. La suma de todas las entradas de materia y energía (inputs) y salidas de residuos y emisiones (outputs) constituye el impacto ambiental del producto. Por su parte, el ACV es una metodología para evaluar los aspectos ambientales y los impactos ambientales potenciales asociados a un producto, proceso o servicio, con el cual se puede desarrollar una DAP.

Más Información

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias mediante el análisis de sus hábitos de navegación.

Si continua navegando, consideramos que acepta su uso. Puede cambiar la configuración u obtener más información "aquí".